Todo lo que necesitas para la privacidad y un acceso fiable a internet, sin renunciar a la velocidad.
El tráfico parece HTTPS normal por el puerto 443: desde fuera es solo un sitio más, no una VPN.
Si la conexión VPN se cae, el tráfico de internet se bloquea, así que tu IP real no puede filtrarse.
Las consultas DNS siempre viajan por el túnel cifrado, nunca por tu operador.
La aplicación activa la VPN sola cuando te conectas a una red pública sin protección.
Un toque y la aplicación busca el servidor con menos latencia y menos carga.
Servidores en Europa, Norteamérica y Asia: elige la ubicación que encaje con tu tarea.
No guardamos tu historial de navegación, ni las consultas DNS, ni el contenido del tráfico.
Una cuenta: teléfono, portátil, tableta y router, todo a la vez.
Una IP personal y fija para los servicios que exigen entrar siempre desde el mismo sitio.